¿ CÓMO GENERAR RUTINAS DE CUIDADO ESTIMULANTES?

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El estar a cargo de los cuidados de una persona mayor, ya sea por ser cuidador  remunerado o   familiar , requiere generar rutinas de cuidado estimulantes física y cognitivamente para motivar el envejecimiento activo y así ocupar de forma más entretenida y productiva el tiempo de cuidado.

En Opción Mayor queremos entregarte las herramientas que necesitas para generar una rutina para fomentar la actividad diaria y ayudar a que la  persona mayor se mantenga activa.

¿Por qué es importante seguir una rutina de cuidado?

Para las personas mayores es muy importante mantener una rutina, ya que las actividades diarias que realiza le dan valor y propósito  a su día a día y son centrales en su capacidad e identidad. Estas sirven para mantener la estimulación que necesita en el día para que tanto la mente como el cuerpo tengan desafíos y así la persona mayor perciba de una manera adecuada y predecible el paso del tiempo.

Cuando se brindan cuidados a una persona mayor que tenga problemas de “memoria” o físicos, es necesario vencer la inercia y monotonía de que todos los días parezcan similares y con poca estimulación, esto solo ayudará a su deterioro. Si generamos una rutina de cuidados estimulante con una serie de actividades que sea acorde a los intereses de la persona mayor podremos mantenerla mucho más activa y contribuir a un mejor envejecimiento.

Un cuidador es alguien de la familia,  del entorno cercano o remunerado que realiza los cuidados necesarios para una persona mayor. Esto puede ser en las actividades básicas de la vida diaria como comer, bañarse o vestirse, entre otras, y también en las actividades instrumentales del día a día como utilizar  transporte , manejar las  finanzas o usar de forma  segura los medicamentos.

¿Qué actividades debiera incluir una rutina de cuidado?

La primera actividad que debiera realizarse y que sirve como punto de partida es “entrevistar” a la persona mayor. Preguntarle acerca de los periodos vividos, tanto a nivel familiar, laboral y de pareja, como también hacerle alusión a las distintas etapas históricas que vivió.

Teniendo esta información acerca de su historia de vida podremos identificar con mayor seguridad los principales gustos e intereses de la persona mayor, lo que nos servirá para programar los distintos contenidos de las sesiones. Considere la espiritualidad de la persona e incluya las actividades religiosas en su rutina en caso de que sea creyente.

Actividad física

Para una persona mayor la actividad física es muy importante. Cada día que pasa sin levantarse de su cama equivale a 3 días de rehabilitación para recuperarse y volver al nivel previo.

Para fortalecer su musculatura y, dependiendo de la capacidad física de la persona, hay una serie de ejercicios que se pueden realizar con materiales que encontramos en la mayoría de las casas, como sacos de arroz, palos de escoba o escalones. Considere en la rutina caminatas acordes a su resistencia y súmele ejercicios leves. En esta rueda de ejercicios, que se categoriza según las capacidades de la persona mayor, puede encontrar ideas.

Siempre es buena opción mezclar las tareas físicas con algunas cognitivas que refuercen su mente, como por ejemplo incluir preguntas acerca de la vegetación en sus caminatas,  conservar sobre las estaciones del año o  combinar los ejercicios con música.Caminar entre obstáculos ( que no le pongan en riesgo de caer) y combinar actividades como  pararse y sentarse de una  silla, o subir escalones le da mayor dinamismo a la rutina.

Actividad cognitiva

La actividad cognitiva, corresponde a los procesos mentales que incluyen la orientación, la atención y concentración, su memoria, el lenguaje y la capacidad de percibir y de organizarse.

Ejemplos de actividades para mantener activa la cognición son pedirle a la persona mayor que haga un árbol familiar, o que realice un mapa con las calles de su sector o analice  lecturas  o relatos simples. También es útil mantener un calendario mensual de actividades que incluya citas y compromisos, los santos y cumpleaños familiares.

En este libro gratuito del Ministerio de Salud  podrás encontrar ideas de actividades para descargar e imprimir.

Cooperación en el lugar de residencia

Las personas mayores que necesitan cuidados durante el día pueden perder iniciativa. Para evitar esto es recomendable invitarlas a participar en actividades domésticas, eligiendo algunas que puedan ser atractivas y/o tengan sentido para ellas, como poner o retirar la mesa a la hora de las comidas, ayudar a doblar la ropa o emparejar calcetines, mantener el riego a las plantas, hacer reparaciones  o  sacar a pasear o alimentar a las mascotas.

El incluir a la persona mayor en las actividades diarias del hogar no solo es un excelente ejercicio físico y cognitivo, si no también ayuda a seguir cumpliendo roles dentro de la familia, por lo que es recomendable sumar estas acciones en la rutina.

Juegos y pasatiempos

Es importante fomentar que la persona mayor participe en juegos y pasatiempos de su interés. Estas actividades tienen distintos niveles de complejidad que generan emociones agradables y que pueden servir para conectar e interactuar con distintas generaciones dentro de una familia. Juegos como el bachillerato, naipes, sudokus, memorice, Dooble u otros son útiles para mantener a la persona mayor activa cognitivamente.

Actividades artísticas

Las artes visuales, la música y el cine son actividades que se deben considerar al momento de armar una rutina de cuidados. Visitar museos o exposiciones que están abiertas a lo largo del año es una buena manera de fomentar la actividad física y cognitiva, pero también dentro del hogar se pueden realizar actividades como: escuchar música de su interés, tocar algún instrumento musical o ver cortometrajes y comentarlos después.

Conversaciones y estimulación del lenguaje

El lenguaje se puede ver afectado en personas con fallas de memoria o trastornos neuro-cognitivos e incluso en cuadros de depresión. Es por esto que la estimulación del lenguaje, como mantener conversaciones acerca de la actualidad o de su historia de vida cobran importancia en su rutina diaria.

Para fomentar la estimulación se pueden utilizar fotografías para que la persona mayor las describa de forma detallada, usar cartas de secuencia o poner temas y nombrar palabras relacionadas a esa categoría, un ejemplo podría ser aves que encuentras en las plazas o las plantas que hay en el jardín. También existe material didáctico que puede servir para estos fines y tener ilustraciones que no sean infantilizantes.

Tenga en cuenta que las conversaciones pueden ser más provechosas si se juntan otras personas mayores y/o de distintas edades para fomentar la inclusión y la participación social.

otros aspectos a considerar al generar una rutina de cuidados

Para generar una rutina de cuidados estimulantes se deben considerar ciertos temas que pueden afectar la creación de una. Tener en cuenta que cada uno de nosotros necesita un ambiente apropiado para realizar ciertas tareas y con las personas mayores no es la excepción, por lo que las rutinas funcionan mucho mejor si se preparan los ambientes. Temas como la luz, el orden del lugar donde se van a realizar, los implementos y el mobiliario son detalles que pueden hacer más efectivo lo que tengamos preparado. Es recomendable cambiar de habitación para algunos ejercicios o alternar entre adentro y afuera de la casa para entregar contexto a las actividades que se vayan a realizando.

Tiempos de descanso

Es importante tener en cuenta que una rutina de cuidados estimulantes debe contar con tiempos de descanso. Para hacer esto de forma efectiva se recomienda considerar que cada actividad tenga una duración de alrededor de 30 minutos, alternándolas con tiempos de descanso donde la persona mayor realice actividades más pasivas, como leer, conversar o descansar. 

Sueño reparador

Al generar la rutina es muy importante considerar que los patrones de sueño de las personas mayores son distintos a los del resto del curso de la vida. El tiempo de sueño se va reduciendo en el proceso de envejecimiento, bastando en ocasiones  entre 6.5 a 7 horas cada noche y, en algunos casos, una siesta durante el día.

Es recomendable mantener patrones de sueño reconocibles y predecibles, con horarios establecidos para dormir y despertarse.

Si nota que la persona mayor anda muy somnolienta durante el día, revise qué está sucediendo en las noches y consulte con su equipo de salud.

Después de considerar todos los puntos anteriores, genere una rutina de cuidados estimulantes para la persona mayor. Siempre considere que todas las rutinas serán diferentes, ya que deben ser acorde a los intereses  y recursos de cada persona.

 

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